Tuesday, March 20, 2007

Bruce Bawer por la libertad y contra las mariprogres

Ayer Bruce Bawer presentó la traducción que Gota a Gota ha hecho de su último libro, Mientras Europa duerme. En su intervención, Bruce dijo algunas cosas que seguro molestarán a muchos, aunque creo que convienen ser escuchadas, tanto por las mariprogres suicidas como por la derecha más tradicional.

El discurso del político Jorge Moragas tampoco estuvo nada mal. En varias ocasiones incluso se me olvidó su condición de diputado, algo que pocos políticos consiguen.

Bruce Bawer es autor de varios libros más sobre literatura y política y su pagina web es www.brucebawer.com

Un párrafo de su intervención de ayer:

Como crítico literario era tachado de “neo-conservador” porque creo en los criterios literarios. En la campaña electoral de 1992 hubo mucha controversia sobre los derechos gays y muchas mentiras sobre los homosexuales. Es por eso que escribí un libro, A Place at the Table, Un lugar en la mesa, dónde critiqué, como gay y como americano, las estereotipos sobre los homosexuales y también la definición limitada de “homosexual” que los activistas gays de izquierda habían promulgado. A consecuencia de este libro los neoconservadores me condenaron por ser un hombre a la izquierdas, mientras los activistas gays me condenaron por ser “de derechas”. En la opinión de muchos activistas gays yo había cometido un crimen. Porque yo había dicho que un homosexual no tiene que ser ni promiscuo ni antiamericano ni socialista ni tampoco ateo. Un homosexual puede ser anticomunista, puede ser soldado, puede ser cristiano. No es necesario que un homosexual reverencie a Ted Kennedy, o al Che Guevara, quien ejecutó homosexuales, o a José Luis Rodríguez Zapatero.

6 comments:

Florecilla Silvestre said...

En el programa de Glenn Beck escuché hablar hace meses sobre una pareja de homosexuales que se fueron a vivir a Holanda (con esa visión idílica que tenían de la Europa modelna/social/progresista). Parece que volvieron escaldados a los terribles y cavernícolas EEUU casi besando el suelo nada mas aterrizar. Uno de ellos escribió un libro diciendo mas o menos que Europa estaba cociéndose a fuego lento igualico que una olla de caracoles.

¿Es este el tipo? Igual entendí mal y/o estoy hablando de otro autor.

Libertymad said...

Hablas del mismísimo Bruce Bawer, pero no te contaron bien la historia. Bruce sigue en Noruega deseando largarse, bien de vuelta a los EE.UU. o a España o Portugal, donde las cosas cuestan la mitad y se pagan menos impuestos. Pero su marido es noruego y todavía le queda tiempo para decidirse a emigrar.

Florecilla Silvestre said...

Ok, gracias.

Si viene a España, el estigma que le debe preocupar no es el de la homosexualidad sino ser de derechas. A tenor de lo visto últimamente, peor que ser un etarra.

Libertymad said...

Yes, but he couldn't care less. Compra el libro, recomiéndalo a todos los que conozcas influenciados por el dúo Moratinos-Zerolo (ideal como regalo de cumpleaños) y espera los comentarios.

M.F. Bilbao said...

Tengo unas ganas tremendas de hacerme con el libro. Y estoy tan de acuerdo con su vision de la homosexualidad. Nunca he entendido porque en España se sigue vendiendo al homosexual como una mezcla entre una loca y un izquierdoso...

Es dificil ser neoconservador en este país, pero no solo por la visión que se tiene de la derecha gracias a los medios, sino porque muchos de los politicos de la misma derecha no ayudan demasiado...

Muy interesante el blog :)

Anonymous said...

Libro este de Bawer esclarecedor que debería ser leído por cuanta más gente mejor. Habla de un futuro que ya es presente, que lo tenemos ahí delante de nuestra vista pero que no queremos verlo. Habla de un futuro ya presente inquietante. Cuanto más tardemos en enfrentarnos a él más duras y radicales serán sus consecuencias y las medidas que tendremos que tomar para tratar de mantener mínimamente lo que ahora tenemos.
Tanto bienestar genera complacencia y la complacencia es aprovechada por los contrarios a lo nuestro para conquistarlo a gran velocidad.