Friday, September 26, 2008

Musulmanes atacan festival gay en Sarajevo

Una gran noticia para Pedro Zerolo y otros amantes de la Alianza de Civilizaciones, seis personas heridas en la apertura del primer festival gay de Sarajevo. Docenas de manifestantes tiraron piedras y gritaron "muerte a los homosexuales" y "Alá es grande " (esto último no lo cuentan muchos medios occidentales, supongo que para no crear problemas con los musulmanes, esos que recomiendan el voto para ZP y a los que Pedro quiere tanto y con los que se manifiesta en las calles de Madrid).

Los manifestantes iban con la cabeza cubierta o llevaban barbas largas (los medios no explican por qué. De nuevo, son musulmanes mostrando su fe a través de su aspecto). Además de gritar y tirar piedras, atacaron a la gente que entraba y salía del recinto, La Academia de las Artes de Sarajevo.

La policía ha dicho que eran aficionados al fútbol (¿del equipo de Alá?). Algún periodista valiente ha señalado que la Comunidad Musulmana había condenado el evento. Sin embargo, ninguno tiene el valor de relacionar los ataques con el islamismo. Demasiado peligroso, no vaya a ser que se gane la reprimenda de ZP por medio de una de sus cartas co-escritas con su amigo el fundamentalista turco.

Sin embargo, aquí nadie se libra de la ignominia. Estoy esperando que algún medio o blogger se haga eco de la noticia (hay una excepción, El Economista, que no se define como liberal). Aunque casi mejor que no, porque dado el proceso acelerado de transformación que algunos están exprimentando, del naranjita al azul mahón, me temo que alguno comente la noticia para alabar a los musulmanes por defender su fe, sus principios y sus valores, decir de forma clara lo que piensan está bien y mal, y dejarse de la mariconada esa de que uno puede hacer lo que quiera mientras no moleste a los demás.

La última versión del nuevo pensamiento autoritario la proporciona Alejandro Lostanau, un simpático blogger de Hazte Oír:

El protagonista de Troya [Brad Pitt] dice que todos podemos vivir la vida que deseemos, el punto está que no le hagamos nada a nadie. Pero ahí se equivoca porque la idea es que todos hagamos el bien siempre y muchas veces el dejar de hacer algo puede llevarlos al mal. Si yo dejo de hacer mi trabajo, muchas personas se ven perjudicadas. Si el policía que ordena el tránsito en una ciudad deja de hacerlo, el caos reina sin cuartel. Entonces no se trata de dejar hacer al otro lo que quiere, sino más bien efectuar lo que realmente es lo correcto en cada situación.

Entre los progres y los derechones, estamos apañados. Como me decía el otro día un amigo americano, es mejor dejar de llamarse liberal y optar por otra cosa, por ejemplo, imperialista de la Coca-Cola. Incluso el término libertario está siendo apropiado estos días por un señor que tiene un libro estupendo en el que dice que hay que prohibir los anticonceptivos y la pornografía, reinstaurar la censura y evitar "el divorcio sin penalización". ¡Viva la libertad!

Pueden leer información sobre el ataque aquí y aquí.

3 comments:

Fonseca said...

El Economista es el mejor periódico actualmente. Se define como liberal y es el más liberal en todos los sentidos.

Impresionante lo que cuentas. Seguro que más de uno de los que estaba apaleando gays sería el primero que desearía que le abrieran nuevos horizontes.


Fonseca

Libertymad said...

Ok, se define como liberal. Mejor que no lo hiciera, no vaya a ser que digan que es progre, no "libertario", en el sentido que ahora algunos le quieren dar a la palabra.

coup de bâton said...

Si no aboga por la privatización del Código penal o por liberalizar los intercambios de escrotos y menudillos, seguro que no es un liberal de los de "ética pura".