Friday, October 10, 2008

Obama ganador

Según las últimas encuestas, en estos momentos Obama ganaría las elecciones presidenciales al tener asegurados más de la mitad de los miembros del colegio electoral. Aunque McCain ganase en todos los estados dudosos, no conseguría la presidencia. El demócrata no sólo mantiene su ventaja, sino que la distribución territorial de sus votos es la mejor para sus intereses. De nuevo, tengo que señalar que esto es justo lo contrario de lo que afirman algunos analistas en Libertad Digital y otros medios. ¿Será que son daltónicos o que no saben sumar y restar?

3 comments:

Aurelle Bost said...

No, no son daltónicos, Liberty. Son meramente obtusos.

Desde mi punto de vista, ni la irracional euforia de los progres ante el previsible triunfo de Obama, ni el afligido pánico de los carcas están justificados.

Qué se creerán que puede hacer Obama. Tanto Obama como Cain tienen las manos atadas. Las diferencias entre ambos, sobre todo en lo económico, serían mínimas. Ambos deben plegarse a las exigencias de los grandes lobbies empresariales, y en especial al omnipotente (en USA) "complejo militar-industrial". Se juegan jugosas financiaciones e indeclinables apoyos. Se juegan el futuro de sus partidos.

Ahí está el gran fallo del liberalismo en el siglo XX y en el XXI. Se rechaza el intervencionismo estatal... cuando el intervencionismo empresarial tiene intervenidas las sociedades hasta niveles insólitos. La proclama liberal "¡¡No intervencionismo!! ¡¡Reduzcamos el Estado al mínimo!!" encierra, esconde e implica la consigna subrepticia, inconfesada: "¡¡Admitamos que enormes y poderosos grupos industriales como Dupont, Monsanto, Microsoft... controlen, dirijan, intervengan la Sociedad!!".

Grupos con cifras de negocios que superan el PIB de muchos países pequeños.

Y es que el liberalismo empezó muy bien en tiempos de Adam Smith. Muy prometedor. Pero el mismo Smith, el patriarca, empezó a ver las contradicciones y los peligros que conllevaba. Igual le sucedió al genial John Maynard Keynes, que a los 20 años era un liberal convencido. Pero era demasiado inteligente para continuar siéndolo cuando tuvo todos los datos en su mano. Bertrand Russell se quejaba de que le costaba seguirle y de que la rapidez de su pensamiento era fulgurante. Por aquí circulan, circulamos, muy pocos émulos de Keynes (por cierto, te recomiendo leer alguna biografía fiable de Keynes: una vida novelesca, agitada, emocionante como hay pocas en el siglo XX. Polisexual, of course).

Pero bueno, todo lo relativo al futuro de Obama debe contar con el beneplácito de los blancos-protestantes-amigos-del-rifle. Se dice, se cuenta, se oye, que no faltan los que ya están ajustando los puntos de mira.

Greetings,

Aurelle

aurelle bost said...

Por cierto, he aquí el "liberalismo-pero-menos" de los USA en acción:

http://im-pulso.blogspot.com/2008/10/el-valor-poltico-del-dinero-segn-la.html

Libertymad said...

Aurelle, estoy de acuerdo contigo en parte, pero creo que lanzas las preguntas adecuadas a las que muy pocos quieren responder. He leído fragmentos de la vida de Keynes, los relativos a su vida sexual, y son bastante divertidos, aunque a mí me escandalizan un poco porque, sin ser un puritano, no encuentro atractivo el sexo casual y los brief-encounters a los que el inglés era tan aficionado. Creo que momentos como los que estamos viviendo son ideales para reflexionar e informarse y evitar dejarse llevar por las pasiones y lo intereses personales. Para eso están otros, los que tienen mucho que ganar con esto, por muy liberales que se digan. ¿No te parece extraño que Esperanza Aguirre, tan aficionada a sentar cátedra liberal sobre asuntos de política nacional, no haya dicho esta boca es mía? ¿No te parece sorprendente que los que aplaudieron a los congresistas americanos que se opusieron al bailout de Bush estén guardando silencio ante las quejas de Rajoy y los suyos por el plan de Zapatero? Lo que González Pons y Cospedal están diciendo es exactamente lo mismo que muchos representantes y senadores republicanos dijeron, pero por lo visto lo que valé allá no es bueno aquí. ¿Por qué?