Sunday, April 13, 2008

Italia y España para despistados







A los que se empeñan en expulsar del a los nacionalistas del Congreso creando un umbral nacional les aconsejo que echen un vistazo al sistema electoral italiano antes de hacer análisis surrealistas.

Requisitios para entrar en la Cámara de Diputados:

- 10% nacional para una coalición.
- 4% para un partido que se presente en solitario.
- 2% para un partido que se presente en coalición (si la coalición obtiene más de un 10% el primer partido de la alianza que tenga menos de un 2% también puede obtener diputados).

Los italianos votan por una lista determinada sabiendo que se presenta en coalición con otras. Las coaliciones se registran, así que no hay truco. La coalición que más votos obtiene recibe de forma automática el 55% de los diputados aunque su porcentaje de voto sea menor.

En el caso español, en principio nada impide que los nacionalistas se presenten en toda España en una coalición y que luego sus diputados se dividan formando grupos parlamentarios distintos. Los votos sumados de CiU, PNV, ERC y otros se sitúan alrededor del 10%, (sólo un 8,5% en 2008, aunque 10,5% en 2004 y 10% en 2000). De todas formas, si se presentasen en toda España conseguirían unos cuantos votos fundamentales para rebasar ese 10% (por ejemplo en Andalucía, si el PA concurriera con los nacionalistas).

No hay soluciones fáciles y simples, así que cuidado con pensar que basta cambiar una cosa, no vaya a ser que el remedio sea peor que la enfermedad, sea cual sea ésta. Cualquier reforma del sistema electoral en España debe tener en cuenta las características del sistema de partidos español y de los subsistemas que existen en algunas Comunidades Autónomas. Por ejemplo, la importación del sistema inglés eliminaría al PP de toda Cataluña y al PSOE de buena parte de Castilla-Leon, Castilla-La Mancha y la La Rioja.

Yo apuesto por un sistema parecido al alemán, con una lista nacional proporcional con un umbral alto (5%) y luego circunscripciones pequeñas de 5 o siete diputados con un umbral también alto (10% para evitar la fragmentación en el caso de subsistemas multipartidistas como el vasco y el catalán), todo con listas abiertas y desbloqueadas en las que el votante tuviera dos opciones: lista completa de un partido o composición personal de lista, pudiendo votar por tantos candidatos como escaños envíe su circunscripción o se elijan en la lista nacional. Luego se suman los votos de cada partido y se asigna a cada uno el número de sitios aplicando el umbral y D'Hont. Si al partido A le corresponden X diputados en una circunscripción o en la lista nacional, son elegidos el X número de candidatos de ese partido más votados.

Para evitar trucos, se podrían exigir candidaturas en la mitad de las circunscripciones para poder presentarse en la lista nacional. Además, las coaliciones para la lista nacional tendrían que mantenerse en las circunscripciones, de forma que si CiU se presenta en coalición con PNV, BNG y ERC en la lista nacional, los logos de esos cuatro partidos deben aparecer en todas las listas que esos partidos presenten, aunque los candidatos sean sólo de uno de esos partidos. Lo mismo valdría para los partidos nacionales, de forma que si el PSOE se presenta en coalición con un partido islamista en Melilla todos los españoles verán en sus papeletas el símbolo de ese partido.

Esta medida es absolutamente democrática porque aumenta la información que el elector posee a la hora de votar y le permite decidir teniendo en cuenta el programa y los apoyos que su partido favorito recibirá en el Congreso. Además, este sistema tiene la ventaja de evitar regulaciones que limiten las libertades de expresión y/o de asociación y crea incentivos para los dos partidos mayores, que se verían beneficiados por él y podrían alcanzar el consenso suficiente para realizar las reformas constitucionales que exige. Tal vez el PSOE manifestase reticencias porque a veces llega a alianzas contra natura. Por su parte, al PP, un partido arcaico de cuadros y patrimonialista más propio del siglo XIX que del XXI, no le harían mucha gracia las listas desbloqueadas porque sus votantes, que en general suelen estar mejor informados que los del PSOE, quizá se rebelarían contra el orden asignado por los jefes del partido.

12 comments:

Anonymous said...

"de forma que si el PSOE se presenta en coalición con un partido islamista en Melilla todos los españoles verán en sus papeletas el símbolo de ese partido."

Lo mejor de los libegales es su soltura para postear drogados.

Libertymad said...

Lo peor de los progres es su analfabetismo y su ceguera voluntaria. Como dijo Orwell, para poder ver lo que está enfrente uno tiene que luchar duro.
El PSOE se presentó en coalición con un partido islamista en la circunscripción de Melilla en las últimas elecciones generales. ¿Es eso laicismo?

esocés said...

Últimamente sostengo una tesis, que no es muy popular, y es esta:

Una circunscripción nacional en vez de expulsar a los nacionalistas del Congreso podría dar lugar a la creación de un "Partido Confederal" integrado por nacionalistas de las tres regiones (en línea con la declaración de Barcelona y el proyecto Galeuska) y "progresistas", al mas puro estilo del Partido Demócrata anterior a la Guerra Civil de los EEUU.

Así que el actual pseudo-bipartidismo podía ser a la larga mas beneficioso (es una tendencia natural del actual sistema) para las reformas constitucionales y pactos de Estado. También, UPyD se vería beneficiado por el sistema actual si consigue ir rascando votos del centro-izquierda hasta convertirse en una alternativa al PSOE como segundo partido mayoritario (aunque reconozco que esto, ahora, no es más que un sueño). Por eso, lo que urge reformar no es tanto la Ley Electoral como la Ley de Partidos y el Senado.

Atreides said...

El sistema alemán es producto de la posguerra y la Primera República (llamada de Weimar por darse la constitución en dicha ciudad). Se divide en un reparto mayoritario y otro según la Ley d'Hondt. El primer voto es para un candidato directo, que se elige por mayoría simple, el segundo voto para una lista cerrada. EN teoría, los candidatos directos pueden ser independientes, así una personalidad muy querida por los ciudadanos podría ser diputado sin necesidad de llegar al 5% nacional de los votos. También puede votarse a uno de otro partido que él de la lista.
Un partido que no llega al 5% nacional puede saltarse la barrera teniendo tres o cuatro diputados por el voto directo (eso pasó a los comunistas en el este y salvaron el pellejo).
La barrera del 5% es nacional, el 5% hay que superarlo en el conjunto, no en la circunsripción (cada circunscripción tiene más o menos el mismo número de habitantes, éstas varían en tamaño geográfico por esa razón.
Actualmente, el sistema se muestra obsoleto dado que no alcanzan mayorías claras al haber 5 partidos en la cámara baja (Dieta Federal). La situación se repite en las autonomías (estados federados). La única ventaja que veo en los diputados elegidos directamente es que tienen obligación de mantener un despacho donde los ciudadanos pueden exponer al diputado lo que les preocupa, por lo que tienen, en tyeoría, un conocimiento más directo de lo que va mal en el país.
Luego, si un partido saca más diputados directos que le correspondería tener por el porcentaje de las listas, hay reajustes. Así, cada legislatura hay unos cuantos diputados de más que se añaden al número establecido (mandatos solapados), es un sistema muy complejo e injusto, porque no se reparte el 50% de los diputados por listas de forma proporcional, sino también en función del número de diputados directos.
Un diputado directo que se sale de su partido mantiene su escaño, un diputado por lista lo pierde.
Interesante es que en las grandes capitales como Berlín y Hamburgo (ciudades estado), cada distrito tiene su alcalde, las juntas de distrito se componen de acuerdo con los resultados electorales del distrito y funcionan en cierto modo como municipios propios, de modo que el Alcalde-Gobernador de Berlín puede ser socialista, mientras que en su distrito de Charlottemburgo-Wilmersdorf el "alcalde de distrito" es popular. Lo que pasa es que las ciudades estado no tienen territorio provincial como en España, de modo que el alcalde-gobernador es como el presidente autonómico para toda la ciudad, cada distrito es técnicamente un municipio subordinado con competencias propias en algunas materias.

atxuri said...

Qué más da, para qué tanto pajilleo aritmético si Catalunya y Euskadi van a ser independientes como quien dice pasado mañana??

A partir de ahí se acabaron las "injerencias en asuntos de otros países".

Libertymad said...

Esocés, eso es precisamente lo que me preocupa de algunos que sin saber lanzan propuestas de reforma electoral pensando que perjudicarían a los nacionalistas, aunque de hecho tal vez los reforzarían. Atreides, yo no copiaría todo el sistema alemán, sólo algunas partes de él, porque tampoco valdría para que los nacionalistas tuvieran menos peso o para que los partidos fueran más honrados con sus electores y se enfrentasen a sus propias contradicciones. Yo no copiaría el aumento de diputados para asegurar la proporcionalidad.
Lo de las circunscripciones de 5 ó 7 diputados con un umbral del 10% es para que el partido más votado en cada una consiga en la mayoría de los casos la mayoría de los diputados, y así primar al partido que gane en la mayoría de las circunscripciones, dando un premio al que esté presente de forma efectiva en un mayor número de territorios.

Libertymad said...

Atxuri, si el País Vasco y Cataluña se separasen el PSOE no se comería una rosca, ni allá ni acá. Ellos son los primeros interesados en que eso no ocurra.

Atreides said...

Cierto, habría que buscar una fórmula nueva. Con el sistema alemán, los nacionalistas sacarían sin duda ese número de diputados directos para saltarse la barrera del 5%.

Anonymous said...

No hay que fijarse sólo en la ley electoral, es importante por ejemplo el reglamento del congreso.

Es cierto que con una barrera del 5% podrían acceder al parlamento, pero si el reglemento del congreso fuerese más exigente e impediese los enjuagues actuales de prestamos de diputados para formar grupos, portavocías compartidas, etc.. y cada coalición que se presenta a las elecciones hubiera de conformar un sólo grupo parlamentario con un único portavoz, eso sería un serio contratiempo para estos partido nacionalistas.

Porque, ¿quién sería ese portavoz?, ¿quién se beneficiaría de esa publicidad y protagonismo?, ¿podría un nacionalista vasco, o catalán, sus propuestas y a la vez las de los otros grupos nacionalistas (gallegos, canarios...), muchas veces contradictorias entre sí.

inxs5000

Libertymad said...

Yo creo que sería más efectivo exigir coaliciones electorales claras, porque a veces en política 1 + 1 =0, como ocurrió en aquella coalición entre el PSOE e IU en las elecciones al Senado de 2000. Si la gente supiera con claridad lo que implica su voto tal vez se lo pensaría dos veces a la hora de apoyar a ciertos partidos. Si las coaliciones fueran claras desde el principio el PSOE y algunos nacionalistas lo tendrán más difícil a la hora de lanzar mensajes contradictorios.

Atreides said...

Lo que es inconcebible con el sistema actual es el préstamo de diputados para formam grupos parlamentarios, es un fraude de ley, y precisamente los diputados que hacen las leyes no deberían cometer fraudes. Si un partido tiene dos diputados, no puede formar grupo con 5 vendiendo sus votos por intereses y no en defensa de su programa.

Libertymad said...

Queridos, ¿qué os parece si le vendemos el post y la discusión posterior al PP por unos 20000 euros? Es mucho menos de lo que cobran Arriola y Sánchez Gallo por hacer gilipolleces, y sin miedo a pecar de arrogante creo que mucho mejor. Si quieren elaboraciones les subimos la tarifa :))