Tuesday, September 19, 2006

El que quiera publicidad que se la pague

El abogado Emilio Alonso me invita a participar en el monográfico que el programa de Enrique de Diego va a dedicar al 11-M. Más abajo está mi respuesta. Fin del asunto. Como no pienso escuchar más ese programa sigo el consejo de Julián Marías y prefiero ignorar a de Diego, al que sí le preguntaría sobre su paso por Libertad Digital, episodio apasionante donde los haya. No pierdo mi tiempo con vosotros. Si quieres audiencia para tu programa pones un anuncio como todo el mundo. De todas formas, gracias por el ofrecimiento, que sin duda me halaga, aunque si pretendes apelar a mi ego para sumar puntos con tu jefe has pinchado en hueso duro.
Yo escribo la bitácora por entretenimiento. No creo que viva de esto ni que salte al estrellato más allá de las colaboraciones que haga con quien quiera y en la forma que yo quiera. Mi autoestima está suficientemente cubierta con otras cosas. Y tú, Emilio, que encima tienes mujer e hijos, me recuerdas a esos compañeros de trabajo -hablando de tontos- que se quedaban en la ofi hasta las tantas porque no soportaban a su familia. Espero que no sea tu caso, aunque esa es la impresión que transmites. Como dije esta mañana, los problemas personales al psicólogo o al confesor, no a mí, que me dedico a otra cosa.

Lo que me faltaba, hacerle el juego a Enrique de Diego. Si queréis promocionar el programita a mi costa lo lleváis claro; yo no he nacido ayer, y no necesito visitar al señor de Diego, al que sí que le preguntaría sobre su paso por Libertad Digital. Eso seguro que es mucho más interesante y clarificaría muchas cosas, por ejemplo, el origen de sus opiniones sobre FJL -¿también las tuyas?
Asi que la campaña de promoción a mi costa ha concluido. Si quieres puedes escribir otro post llamándome cobarde. No hay más.
Es una cuestión de principios, esos a los que te refieres como si fueras ZetaP, dices la palabra y luego conjunto vacío. Yo eligo a mis interlocutores, y desde luego a los que llaman delincuentes a mis amigos y me tachan poco más o menos que de ser vil y malvado no tengo ningún interés en hacerles un favor.
¿Y cómo es que vosotros os rebajáis a invitar a un mal tipo y muchas cosas más como yo? Se os nota el plumero, pero lo dicho, no nací ayer, y mi vanidad no llega a tanto.
Gracias de todas formas. Pero si queréis publicidad la pagáis como todo el mundo.

Huelga decir que esos amigos a los que hago referencia son completamente inocentes. No es que sean mis amigos, es que son honrados y decentes.

4 comments:

Anonymous said...

Hay un tecnicismo para definirte.

framling said...

Me veo en la obligación de escribir este post (todo hay que decirlo animado por las dos copas de más que acabo de tomar con un cliente) ante la incalificable actitud de dos bloggers egocéntricos cuyas respectivas bitácoras me encantan y que se han enzarzado en una estúpida discursión heridos en su amor propio que se dedican, al modo del famoso cuadro de goya de los dos garrulos hundidos en el barro hasta las rodillas se dan de palos, abofeteándose como idiotas perdiendo sus principios (veamos como ejemplo la crítica de Freelance al presunto anonimato de Libertymad en contra de todas las palizas dialécticas que le ha dado a Enrique Castro adalid de la prohibición del anonimato) y todo en torno a la figura de Enrique de Diego con el que quitando el tema del 11M (Que por cierto tiene toda la pinta de un ataque de envidia, a mí también me chirrió la entrada del último programa)estoy bastante de acuerdo con sus posturas y estoy seguro que los dos blogguer también.

Por último Libertymad, un poquito de por favor El país de las maravillas siendo un programa como he oído por ahí para friquis de la política tiene una audiencia en otro orden de magnitud que toda Red liberal junta.

rojobilbao said...

Aquí has resultado como Gallardón ante la oferta de Federico de hablar en su programa.

Freelance said...

Hijo mío, tú sabrás en qué forma prefieres perder el estilo, la razón y hasta el oremus. Espero que comprendas, eso sí, que cada uno de los ataques personales que me dedicas es en realidad una prueba más de tu incapacidad para emitir un argumento racional que lo sustituya.

En cuanto a la referencia a si yo soy abogado, tengo mujer e hijos o tengo un perro de peluche, te conmino a que elimines la referencia en tu entrada, porque son cosas que pertenecen al ámbito de mi vida personal y a las cuales espero que comprendas que no te autorizo a referirte públicamente.